En el caso de encontrar un ejemplar de atún rojo o de cualquier otra especie marina varada en la playa, como ha ocurrido recientemente en La Manga, es imprescindible llamar al Seprona o la Guardia Civil y, en ningún caso, manipular el pescado.

El atún rojo es una especie regulada y protegida y toda actividad relacionada con el mismo requiere autorización oficial (lo contrario se considera delito medioambiental). Además, como cualquier otro producto de alimentación, debe pasar unos controles previos antes de consumirlo.

En casos como este, siempre deben ser las Autoridades Competentes las encargadas de gestionar estas situaciones.